Nuevas perspectivas en la relación de la ESS y el desarrollo local

Nuevas perspectivas en la relación de la ESS y el desarrollo local, por Guernica Facundo Vericat (LabCoop)

Antes de empezar creo que es importante decir, abiertamente, que lo que voy a compartir procede de lo construido con otras, en especial mis compañeras de cooperativa, pero sí, está personalmente sesgado.

Sesgado, principalmente, por qué estoy convencida de la forma en como se plantea nuestro papel y el de los gobiernos locales con respecto al desarrollo de nuestros barrios, nuestros pueblos, nuestras ciudades. Mi formación y experiencia profesional han estado siempre ligadas a la gestión local y al diseño de políticas de “desarrollo económico local”, donde todo era muy fácil, sota-caballo-rey: políticas activas de ocupación, apoyo al tejido empresarial y comercial, promoción del emprendimiento y planificación estratégica del territorio. Todo estaba inventado y lo importante era aplicar una buena combinación de estas líneas políticas y técnicas y saber cuáles eran los factores diferenciales de nuestro municipio para potenciarlos y diferenciarnos del municipio vecino. Pero mi propia evolución personal y profesional hacia la ESS ha cambiado mi forma de ver como los gobiernos locales pueden y deben intervenir en el desarrollo de las comunidades y el territorio, donde les hemos dado la responsabilidad de garantizarnos una vida vivible.

Así que me he propuesto compartir con vosotras el hecho de que aunque no partimos de la nada (no inventamos la rueda y años de práctica y ríos de tinta han corrido sobre el “desarrollo económico local”), tenemos una gran oportunidad, responsabilidad y un montón de retos para ayudar a los gobiernos locales a cuidar y amplificar las prácticas de la ESS.

No partimos de la nada

La crisis económica, que empezó en 2007, obligó a los gobiernos (locales, estatales e internacionales) a revisar los factores que habían sido considerados básicos para el desarrollo económico local en las últimas décadas. Como escribía Joan Subirats en 2014 “muchas políticas que los poderes públicos realizaban parece que van quedando obsoletas y es necesario repensar qué nuevas respuestas encontramos colectivamente ante los retos comunes que se nos plantean. Y esto afecta también a los gobiernos locales y a las necesarias dinámicas de desarrollo y sostenibilidad territorial y local.”

Haciendo una síntesis extraordinaria (y reduccionista) de los marcos teóricos económicos que han dado lugar a las políticas de desarrollo local desde mediados del siglo XX, se observa una evolución desde la necesidad de atracción de factores exógenos y de promoción de las grandes infraestructuras para poder generar “polos de desarrollo”, hacia teorías que apoyan la necesidad de valorización de los factores endógenos y de cultura económica.

En paralelo a las políticas de crecimiento económico y su enorme influencia en las políticas de desarrollo local, nace en 1987 el concepto de “desarrollo sostenible” (Informe Brundtlan), que cuestiona el concepto de crecimiento y la forma en cómo se mide el bienestar. Así mismo nace la teoría del “desarrollo abierto y endógeno”, que pone el foco en la interdependencia entre los factores internos en un territorio y lo que pasa en el resto del mundo, entre desarrollo endógeno y globalización.

Ambos paradigmas son hoy los marcos teóricos económicos dominantes y, sumados, han dado lugar a un tercer enfoque, el del “desarrollo basado en el lugar” (Place-based development), que tanto la OCDE como la Comisión Europea reconocen hoy como la mejor de las estratégias de desarrollo local, ya que permite un autentico desarrollo de abajo-arriba o en red, enfatiza el papel de los gobiernos locales y valoriza los nuevos procesos de gobierno basados en la participación ciudadana y la cocreación de políticas públicas.

Como explica Antonia Casellas “la crisis económica y la necesidad de revisar las políticas de desarrollo local tuvieron, en primer lugar, un aspecto positivo, ya que se abrió la posibilidad de repensar y cuestionar con libertad los factores de crecimiento que habían dominado el discurso y las prácticas en el desarrollo económico local hasta finales de la primera década del siglo XXI. Un ejercicio difícil antes de la crisis debido a que la inercia del sistema y los éxitos aparentes silenciaban la posibilidad de análisis críticos. En segundo lugar, también permite plantear la posibilidad y la idoneidad de nuevas estrategias de viabilidad económica y social que han pasado desapercibidas, cuando no han sido menospreciadas, por parte de los poderes públicos, los especialistas consultores en desarrollo local y los académicos estudiosos de la interrelación entre la economía y el territorio.”

¿Como ayudar a los gobiernos locales a ayudarnos?

Un gobierno local puede ser un elefante en una cacharrería, cuando el tejido de economía solidaria es delicado: si es residual, si las prácticas y organizaciones somos pequeñas y económicamente modestas, si el nivel de articulación entre nosotras es débil o inexistente, si somos prácticas fundamentalmente comunitarias o activistas.

En cualquier caso, y por muy potente que sea el tejido de economía solidaria en un territorio, se nos plantea el reto de transmitir a los gobiernos locales que: somos pocas y no siempre suficientemente articuladas; nuestras realidades económicas son modestas; no tenemos tiempo, estamos más por el hacer de nuestro día a día que por el pensar estrategias públicas. Pero, tenemos grandes aspiraciones para la sociedad en su conjunto; somos exigentes, esperamos mucho de los gobiernos locales, los necesitamos y no nos vale cualquier intervención pública; amamos nuestra independencia y capacidad de autoorganización, nos preocupa perderla y nos sentimos a veces desbordadas por las demandas de los gobiernos locales.

Así que nos ponemos del lado de los gobiernos locales que desean ayudarnos, intentando no perder la visión crítica de lo que hacen y, sobretodo, de cómo lo hacen; en especial cuando las personas, con nombres y apellidos, que tienen responsabilidades técnicas y políticas en los gobiernos locales han sido en algún momento nuestras compañeras de fatigas. Para nosotras hay algunos elementos importantes a tener en cuenta: los porqués, los quiénes, los cómos y los qués.

Los porqués. ¿Qué significa desarrollo económico local desde la perspectiva de la ESS? Nuestro papel debería ser, en parte, ayudar a comprender a los equipos técnicos y políticos desde un inicio que promover la ESS debería suponer un cambio estructural en las dinámicas económicas del territorio, que no nos conformamos con un premio a cooperativas o unas charlas en institutos de secundaria sobre comercio justo, que queremos un cambio profundo de las dinámicas económicas y sociales, que lo queremos todo.

Por ello nuestra labor debería ser, en primer lugar, ser honestas con los equipos técnicos y políticos locales y trasladarles desde un buen principio que deberán:

revisar sus concepciones políticas sobre economía, ESS y desarrollo local: en especial, debemos desterrar la imagen de la ESS como una economía marginal, paliativa o reparadora; debemos compartir con los gobiernos locales que la ESS no es un sector (ni nuevo, ni viejo), sino una forma de entender el ciclo económico, los actores que intervienen y las relaciones que se establecen, una economía entera y diferente de la capitalista, que no busca adaptarse en ésta sino superarla. También deberemos compartir que una política de promoción de la ESS no se puede enmarcar en cualquier enfoque del desarrollo local, sino en uno basado en una visión compartida en la comunidad sobre su futuro deseable, una visión que no puede ser perfectamente cerrada pero sí el suficiente para proveer de rumbo a las políticas públicas. Tiene que ser, además, un desarrollo holístico, capaz de generar renta y resolver necesidades materiales, pero también de crear a la vez vínculos sociales, conocimiento, apoderamiento ciudadano, conciencia crítica, solidaridad, etc.
desaprender las fórmulas clásicas de desarrollo local: planificación estratégica hacia la especialización territorial, políticas activas de ocupación, promoción emprendedora y apoyo al tejido empresarial y comercial;
assumir que el desarrollo de la ESS debe estar protagonizado por la misma ESS y que la administración local debe tener un papel facilitador no sustitutivo;
integrar que la ESS nace de la práctica y después se hace teoría, pero que en ningún caso hay recetas únicas por qué creemos en el aprendizaje mutuo, pero no en la transferencia erudita ni en la réplica automática.

Los quiénes. ¿De quién viene la iniciativa de promover la ESS en un territorio? Cuando a una administración local se le propone promover la ESS en su territorio es sutilmente interesante saber de quién viene la iniciativa: del personal técnico que cree o practica la ESS en su esfera personal; del mandato político que quiere liderar cambios hacia la ESS; del personal de confianza política que empuja las estructura hacia la ESS.

No es igual convencer al equipo político de que tiene que liderar una propuesta técnica, que convencer al equipo técnico de que una propuesta política se debe llevar a cabo. Mal que nos pese, las administraciones son instituciones fuertemente verticalizadas y los circuitos de información y mandato van de arriba abajo, pero las verticalidades tienen sus debilidades y no siempre la circulación de mandatos y demandas es lineal ni real.

En los inicios es probable que sea una persona (idealmente un equipo) la que encarnará el trabajo de la administración local en ESS. Las personas, con nombres y apellidos, que lideren el proceso de inclusión de la ESS en la política local (a nivel técnico como político) tienen mucha importancia: la personalidad, sus vínculos personales con el ESS, la antigüedad, su rol dentro de la institución, el nivel de responsabilidad (especialmente cuando se trata del nivel técnico), el volumen presupuestario que gestiona (especialmente cuando se trata del nivel político), entre otros, serán elementos que determinarán el alcance y profundización del trabajo en ESS que se realice. Será importante que se sientan/consigan estar acompañadas desde dentro y desde fuera de la administración.

Los cómos. ¿Qué formas de hacer política de desarrollo local contribuyen a la ESS? Es importante trasladar a los ayuntamientos que tan importante es lo que hacen como cómo lo hacen. Algunos criterios que podrían servir de referencia son la transversalidad, la coproducción, la cooperación creativa con la ciudadanía y la paciencia.

Transversalidad. La ESS no debería encerrarse en una única política pública, sino que debería irrigar todas las políticas públicas locales. Es importante ayudar a construir confianza internas (entre áreas, servicios, concejalías,etc.). Es importante plantearles si lo que quieren es abordar grandes temas que afectan a toda la estructura administrativa (presupuestos, contratación, compras, municipalización de servicios públicos, etc.) o bien, si prefieren centrarse en algunas temáticas concretas (territorio, sostenibilidad, educación, cultura, atención social, etc.).
Coproducción. Los gobiernos locales deberían evitar la tentación de hegemonizar el ejercicio político. La política local de ESS se debería entender como una política básicamente relacional con la red de agentes que interactúen en el territorio, para diseñar, ejecutar, seguir y evaluar conjuntamente el ejercicio político, en el marco de instancias conjuntas de gobierno, con funcionamiento democrático y competencias tanto consultivas como decisorias.
Cooperación creativa. Las personas deben ser, a la vez, el objeto y el principal sujeto del desarrollo local. A lo mejor el ayuntamiento no tiene recursos, pero las personas seguro que disponen de activos todavía más valiosos que el capital ignora o subutiliza: conocimientos, habilidades, experiencia, ingenio, entusiasmo, tiempo, solidaridad,etc. El reto es mantenerlos activos (el individualismo, la apatía y el paro los desactivan) y ayudarlos para que se conecten y detecten posibilidades de apoyo mutuo.
Paciencia. La ESS es lluvia fina. Desarrollarla necesita tiempo y paciencia; debemos pedir a los gobiernos locales que se planteen en qué plazos temporales quieren trabajar y obtener resultados e insistir tanto como sea posible en que las políticas de ESS deben estar orientadas a futuro y asociadas a estrategias de largo plazo. Es también nuestra responsabilidad trasladar a los gobiernos locales que las iniciativas de ESS se basan en procesos colectivos y, por lo tanto, su toma de decisiones es más pausada; en general es más sólida, pero muy pocas veces es rápida ni atiende a los ritmos que los condicionantes externos quieran imponer. Cuando las decisiones colectivas no están maduras, forzarlas es mala estrategia, sólo conduce a generar falsos acuerdos o desavenencias difíciles de reorientar. Respetar estos ritmos no siempre es fácil, menos cuando, desde la perspectiva de las administraciones, el cumplimiento de plazos públicos marca a menudo la agenda y los presupuestos.

Sean cuales sean los criterios y las condiciones internas de partida, la principal recomendación que deberíamos hacer sobre cómo abordar políticas de desarrollo local es de sentido común: con lo que ya hay y con lo que necesita lo que ya hay. A menudo los gobiernos locales, especialmente desde lo político, sienten que desconocen la ESS de su territorio. Deberíamos desaconsejarles que empiecen ninguna intervención sin identificar quién está desarrollando ya prácticas de ESS, y que primero se acerquen a ellas para preguntarles, desde la humildad, qué puede hacer el gobierno local por ellas. Debemos velar para que identifiquen, valoren y cuenten activamente con las iniciativas que vienen rompiéndose las pestañas para que la ESS sea una realidad en su comunidad y su territorio.

Los qués. ¿Pero, por dónde empezar? A menudo muchos ayuntamientos desarrollan políticas de ESS sin saberlo (mercados de proximidad, medidas contra la pobreza energética, huertos sociales, etc.). Ayudarles a identificar lo que ya hacen, ponerlo en valor y darle forma de política pública integral, es también un paso de autoreconocimiento que los gobiernos locales agradecen.

Cuando los ayuntamientos quieren pasar de una suma de acciones a una política local de desarrollo de la ESS, podríamos plantearles que pueden seguir distintas estrategias (combinables entre sí):

Normativas, que favorezcan un marco de relación con la ESS, en especial a través de cláusulas sociales y ambientales, y de la revisión e integración de criterios en sus decisiones de compra pública responsable.
De fertilización, que promuevan el humus que sostiene y hace crecer el árbol de la ESS: identificando prácticas de ESS en el municipio, dando visibilidad a esas prácticas, promoviendo el vínculo del tejido asociativo local con esas prácticas, vinculando la población infantil y más joven con el conocimiento de la ESS y quien la encarna en el municipio, etc..
De impulso, apoyando la creación y maduración de iniciativas de ESS e invirtiendo en proyectos emblemáticos que sean tractores; para ello cada territorio debería identificar sus prioridades, es decir sus principales necesidades y potencialidades sociales, económicas, culturales y ambientales.
De uso, facilitando que en el territorio el uso de los bienes materiales e inmateriales (locales, viviendas, herramientas, saberes, cuidados, transportes, energía, etc.) y no su propiedad; promoviendo el compartir por encima del poseer, el acceso libre y abierto, por encima del acceso propietario.
De conocimiento, detectando y midiendo el impacto de la ESS a nivel local, promoviendo la investigación en el campo de la ESS y garantizando la evaluación de políticas públicas de desarrollo local.

Trabajar el desarrollo local desde la perspectiva de la ESS supone identificar y potenciar aquello que ya existe, hacer emerger nuevas realidades de ESS y ampliar sus lazos con las formas de economía hegemónica que se den en el territorio.

Algo de lectura

Parte de las reflexiones recogidas en este artículo proceden de los siguientes documentos.

Ponencias del Congreso “Retos y desafíos del desarrollo local”, 16 y 17 de noviembre de 2017, organizado por la Red de Entidades para el Desarrollo Local (REDEL) y la Federación de Profesionales del Desarrollo Local (FEPRODEL).

Casellas, Antonia. Desarrollo local y territorio. Del crecimiento indiscriminado a la viabilidad social y económica. Colección Elementos de Innovación y Estrategia, 5. Diputació de Barcelona, 2014.

Garcia Jané, Jordi (Ed.). Guía de economía social y solidaria para la Administración local. Diputación de Barcelona, 2014.

Garcia Jané, Jordi. Economía solidaria: otra economía para otro desarrollo local en Retos y futuro del desarrollo económico local. I Simposio estatal de agencias de desarrollo económico local. Red de Entidades para el Desarrollo Local (REDEL). Serie Desarrollo económico, por Diputación de Barcelona, 2012.

Habilidades

Publicado el

febrero 14, 2018

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